
A menudo, en el ámbito de la salud mental y el coaching, nos perdemos en el laberinto de analizar el problema. Pasamos meses diseccionando el origen, las causas y los traumas del pasado. Si bien entender el ayer tiene su valor, existe un enfoque que prioriza la eficacia y eficiencia terapéutica: la Terapia Breve Centrada en Soluciones (TBCS).
¿Qué es exactamente la TBCS?
Desarrollada por Steve de Shazer y Insoo Kim Berg, esta metodología parte de una premisa radicalmente sencilla: El análisis del problema no siempre es necesario para encontrar la solución.
En lugar de ser un «arqueólogo» de los problemas, el terapeuta actúa como un «arquitecto» de soluciones. No nos preguntamos «¿Por qué te pasa esto?», sino «¿Cómo sería tu vida si esto ya no fuera un problema?».
Los 3 pilares que la hacen diferente
- Si no está roto, no lo arregles: Nos enfocamos en lo que ya funciona en la vida del cliente.
- Si algo funciona, hazlo más: Identificamos las «excepciones» (esos momentos donde el problema no aparece) y potenciamos esas conductas.
- Si no funciona, deja de hacerlo: Ayudamos al cliente a romper ciclos repetitivos que no dan resultados.
¿Por qué está ganando terreno en el mundo actual?
En un mundo que se mueve a una velocidad vertiginosa, la TBCS ofrece intervenciones eficientes, respetuosas y empoderadoras. No trata al paciente como alguien «enfermo», sino como un experto en su propia vida que simplemente ha perdido de vista sus recursos.
«Hablar de problemas crea problemas; hablar de soluciones crea soluciones.» — Steve de Shazer.
¿Crees posible utilizar este enfoque para mejorar tu estilo de liderazgo?
Omar Sabag








